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La lista Tobolsk: El viaje secreto del Joyero Imperial Ruso durante el golpe de estado comunista.

16 "Septiembre" 2020

¿Quién no ha leído infinidad de anécdotas sobre la historia de las joyas de la Familia Imperial Rusa?: antes de partir de Tsarskoe Selo, en un intento para poder subsistir en un viaje forzado incierto, la Emperatriz y sus hijas, Grandes Duquesas, se cosieron en sus vestidos un centenar de joyas. Pero hay una crónica olvidada sobre otras alhajas que no fue conocida hasta 1996 (¡fue secreto de estado hasta esa fecha!), La lista de Tobolsk. ¿Queréis conocerla? 

La ex-Família Imperial itinerante

Es por todos conocida la cronología de la caída de los Zares: cuando el Emperador renuncia a favor de varios de sus hermanos, y estos a su misma vez consecutivamente también, se instaura un gobierno provisional de carácter conservador. Este, por la seguridad de la regia familia los traslada a la finca imperial Tsarskoe Selo, donde al principio vivirían en paz. Después de múltiples cambios políticos los Romanov empezaron a ser vejados y humillados, hasta el punto de faltarles comida y leña para las estufas. Es en este momento que empieza la Revolución Blanca un movimiento conservador para liberar al Zar y restaurar la monarquía. Por ese motivo los Bolcheviques entonces tomaron una drástica decisión: enviar a Siberia a la familia y un reducido séquito con el pretexto de proteger sus propias vidas.

El Emperador y la Emperatriz con algunos de sus cautivos en Tsarskoe Selo

Preparando un posible salvavidas

La salida de los Zares fue avisada con poca antelación y mal preparada, para evitar un posible rapto del ejercito  blanco de estos. Aun así, hacía tiempo que tenían sospechas e informaciones secretas que iban a ser trasladados lejos, y por ese motivo ciertos preparativos avanzaron con antelación. Como citamos en la introducción, las joyas más trasladables y discretas fueron escondidas entre los vestidos de las Grandes Duquesas, pero hubo un plan paralelo: enviar 154 joyas aparte, de tamaño aparatoso y gran valor, al convento Tobolsk Ivanovski. ¿Cuál era la idea de la Emperatriz Alexandra? no se sabe del cierto, pero imaginamos que podían ser vendidas en Subasta en el extranjero para financiar una contrarrevolución o un exilio digno en Reino Unido.

Las joyas encontradas en Palacio durante su inventario

A la búsqueda de los cómplices

En los meses previos al viaje a Siberia el séquito de sirvientes y de ayudantes fue reducido considerablemente, hasta el punto que los Romanov quedaron muy desamparados en personal de confianza. ¿Con quién confiar pues para una misión tan delicada? en este caso en el ayudante de cámara, llamado Chemodurov. Quien recibiría las piezas, la madre superiora del convento Ivanovski, debía de guardarlas con gran cuidado hasta recibir nuevas noticias. A la muerte de esta estuvo implicada también su ayudante, la monja Marfa Uzhintsev, a la cual le fue transferida la responsabilidad.

El contenido de los paquetes

Entre las 154 piezas, de las que adjuntamos las únicas tres fotos encontradas, destacaban varias diademas y bandeaus realizadas en piedras preciosas y materiales nobles. Entre ellas son dignas de citar una con varios diamante de tamaño considerable (de unos 8 quilates), y otra con perlas y brillantes también de dimensiones generosas. El género más repetido en esta selección de altísima calidad es el broche: encontramos uno que la suma de peso en diamantes era de 100 quilates, otros en forma de estrella que con tan solo 5 brillantes sumaba 70 quilates, y por último varios con esmeraldas de tamaño medio-grande. A nivel histórico, y no de valor, encontramos un curiosísimo lápiz de oro con una perla en su cabezal que perteneció a Nicolás II, o un rara baraja de cartas con símbolos pre-fascistas. La lista, que adjuntamos al final de este artículo para vuestro disfrute, sumaba un total de 3,270,793 de quilates.

Descubrimiento e incautamiento

En la década de 1920, durante las nacionalizaciones y desamortizaciones del nuevo Gobierno, el convento es desalojado. La monja Uzhintsev, nerviosa ante una posible acusación judicial, entrega en secreto esta rica colección a un amigo cercano de Tobolsk de la Familia Imperial, Vasily Michaelovich Kornilov: ¡la guardaría celosamente más de diez años!. En octubre de 1933, cuando las sospechas ante él eran más que sólidas por parte del los dirigentes de la ciudad, la polícia política de la URSS lo interroga, y ante múltiples presiones confiesa el escondite. 

Con este descubrimiento los comunistas consiguieron llenar una gran cantidad de vacíos en el inventario de joyas hecho alrededor de 1920 de los Palacios Imperiales, aunque muchas de ellas, como la tiara Vladimir, consiguieron salir del país previamente. Gracias a dos tasadores llamados Zverev and Borovskikh, que realizaron una exhaustiva lista de precios y valores, tenemos a día de hoy un testimonio gráfico de la riqueza de los Zares.

Los servicios de contrainteligencia rusos mantuvieron en alto secreto dicha historia hasta 1996, cuando Boris Yelstin intentó realizar varias reconciliaciones con la los descendientes de los Romanov. ¿Qué ocurrió con este increíble tesoro? la verdad nunca fue revelada, aunque se presupone que fueron desmanteladas y vendidas para el financiamiento de la causa comunista. 

 

¿Os interesa ver toda la lista? Os la adjuntamos aquí (pieza + quilates + precio en rublos):

  1. Broche de diamantes 100 quilates 1.200.000
  2. Media luna de diamantes con 5 diamantes grandes de hasta 70 quilates 310.000
  3. Horquillas de diamantes, 2, 36 quilates cada una 700.000
  4. Pin de diamante 44 quilates 700.000
  5. Collar de diamantes con perlas y colgantes de rubí 50.000
  6. Emblema de diamantes del zar con diamantes grandes 8 quilates 22.000
  7. Alfileres de diamantes para tocado, 2 7 000
  8. Broches de diamantes - lazos, 2 6.000
  9. Broche de diamantes con una ramita de perlas 8.000
  10. Horquillas con diamantes y perlas, 2 20.000
  11. Diadema de diamante con diamante medio grande de 8 quilates y otros de pequeño tamaño 25.000
  12. Diadema de diamantes con perlas 25.000
  13. "" con piedras de kuntzita 2000
  14. "" con piedras de almandin 5,000
  15. "" con turquesas 7.500
  16. Horquilla de diamantes 1.000
  17. Medallas de diamantes, 5 25.000
  18. "panagia, 2 4.000
  19. "" 2 3000
  20. Colgante con diamantes y gemas dobles 9.500
  21. Broche con diamantes 1.500
  22. Cadena de oro con esmeraldas 3.000
  23. "con perlas 2.500
  24. "con perlas y pequeñas chucherías 1.500
  25. Colgante "con medallas, rosas y perlas 1.500
  26. Cadena de oro con pequeñas turquesas y baratijas 120
  27. Cadena retorcida con pétalos de oro puro y diamantes 150
  28. Cadena de oro con escoria de esmeralda, perlas y diamantes 250
  29. Cadena de oro con cabujón de amatista y colgantes 150
  30. "" con pequeñas medallas y colgantes 200
  31. "" con perlas grandes, turquesas y baratijas 150
  32. Cinturilla de dama con amatista y piedra lunar 100
  33. Reloj de señora esmaltado con cadena dorada 50
  34. Reloj de señora con monograma grabado [cirílico] "T.N." 50
  35. Collar de oro con cascabeles 50
  36. "" con perlas, trabajo abierto 150
  37. "" de aguamarina, con diamantes y perlas 2.500
  38. Colgante con retrato de diamantes y pequeña cadena de perlas 2.500
  39. "" con un diamante de 5 quilates, tejido de amatista y perla 6.000
  40. Broche con un diamante y un berilo 2.000
  41. Collar con pequeños diamantes y amatista 1.200
  42. Pulsera con diamantes y amatista 800
  43. Colgante con cadena de diamantes y piedra kuntzita 600
  44. "con cadena de platino con shorls [sic] y crisofases 150
  45. Banda de diamantes 600
  46. ​​Colgante con cadena de oro y 4 bolitas colgantes 200
  47. Cruz con perlas y esmeraldas 100
  48. Colgante con cruz colgante y gemas montadas 700
  49. Colgantes con cadenas de platino, 9 900
  50. Broche en forma de ramitas tachonadas de diamantes y aguamarina 800
  51. Horquillas con pequeños diamantes, 4 1000
  52. Reloj en brazalete con diamantes, oxidado 200
  53. Pin en forma de ancla con diamantes 300

54, Colgante con piedra lunar 80

  1. "tachonado de diamantes y aguamarina 100
  2. "con un pequeño diamante y aguamarina 120
  3. Colgante - globo terráqueo con shorls [sic], con diamantes 130
  4. Abalorio de aguamarina 40
  5. Espárragos con piedra lunar, 3 30
  6. Baratija pequeña con ágata 20
  7. "lirio de los valles con piedra de luna 15
  8. "tachonado de diamantes 80
  9. "y un ametheyst [sic] 60
  10. Pendientes con diamantes, 2 70
  11. Baratija de platino con fecha 1912 20

66 Cruz con aguamarina 40

  1. Broches nacionales, 4 20
  2. Broches - símbolo fascista 5
  3. "medalla en forma de 15
  4. Trinket - símbolo fascista 2
  5. "con monograma" T ", 2 10
  6. "" [cirílico] "A.F" 5
  7. Plata "con monogramas, 3 5
  8. Varios pines, 3 6
  9. Abalorio con rosas y rubíes 30
  10. Cruces médicas rojas, 2 5
  11. Lápiz dorado con perla 15
  12. Abalorio con monograma y zafiro 10
  13. Moneda de oro de 7 rublos, 50 kopeks 7,50
  14. Cruz de oro con alejandrita 5
  15. Baratijas de oro, 2 10
  16. Colgante con bajorrelieve de mujer esmeralda, con diamantes 7.000
  17. Cabeza de alfiler de perla tachonada de diamantes 2.000
  18. Colgantes de perlas, 3 3600
  19. Broche de gemas con diamantes 2.000
  20. "con gema de cristal de roca dorado tachonado de diamantes 2000
  21. "aguamarina tachonada de diamantes y rosas 800
  22. "redondo, de aguamarina y tachonado de diamantes sin tallar 800
  23. Colgante de amatista incolora con diamantes 700
  24. Broche de aguamarina en el interior del borde con pequeños diamantes 200
  25. "de aguamarina, triángulo con diamantes 300
  26. "con esmeralda, elipsoide, tachonado de diamantes 300
  27. "de ágata con pequeños diamantes 100
  28. "citrino, tachonado de diamantes 120
  29. "de amatista con diamantes y dos perlas 250
  30. "con amatista incolora y tachonado de diamantes 200
  31. "de berilo con diamantes 150
  32. "con amatista incolora con diamantes en forma de marquesa 400
  33. "con una piedra lunar en forma de corazón con pequeños diamantes 175
  34. Colgante de pequeñas perlas 700
  35. Broche con pequeñas esmeraldas y diamantes 500
  36. Broches de amatista tachonados de diamantes, 2 300
  37. Broche con pequeña aguamarina de forma elipsoide con diamantes 75
  38. "con rubíes, cuadrados y diamantes 250
  39. "con tres pequeñas coronas de zafiro y granates 120
  40. "con cuatro piedras lunares y tachonado de diamantes 75
  41. Broche cuadrangular con una pequeña corona interior con perlas y pequeñas
  42. "con dos pequeños cierres con amatista y tachonado de diamantes 45
  43. "en forma de cruz con gemas almadin y tachonada de diamantes 85
  44. "ágata tachonada de pequeñas rosas 40
  45. "de zafiro, 2 30
  46. "redondo, esmaltado con pequeñas perlas y tachonado de diamantes 60
  47. "shorl 20

114 "con aguamarina alargada y rosas 120

  1. "con tres colgantes - cornalina, granate y amatista 60
  2. "con imagen de bandera 3
  3. Colgante con zafiros, diamantes y diamantes en bruto 175
  4. Broche con una aguamarina redonda 300
  5. Corte azul aguamarina, elipsoide 300
  6. Colgante de aguamarina en forma de pera, tachonado de diamantes 180
  7. Brazalete de cadena con tres rubíes y diamantes 2.500
  8. Pulsera de platino con tres aguamarinas en forma de corazón y 2 piedras de kuntzita y perlas pequeñas 250
  9. Pulsera con pequeño cabujón de esmeraldas, una perla y tachonado de diamantes 50
  10. "con cuatro aguamarinas 35
  11. "con turquesa y tachonado de diamantes 50
  12. "con ágata 30
  13. "con amatista 55
  14. "con dos rubíes 250
  15. "con oro, forma ordinaria, 2 20
  16. "oro, grabado" Alexandra "tachonado de diamantes en bruto 500
  17. "Pulsera de cadena con abalorio 1914 10
  18. Pulsera, ordinaria, hierro, 2 -
  19. Medallón de oro 5
  20. [ilegible] con esmeraldas y tachonado de diamantes, uno de ellos es platino, 2750
  21. "con diamantes y rubíes 500
  22. "con ruby ​​500
  23. "con aguamarina y pequeños diamantes sin tallar 50
  24. "con dos zafiros y diamante 75
  25. "con ágata y pequeños diamantes sin tallar 20
  26. "con diamante 150
  27. Cintura de perlas pequeñas con 11 rubíes grandes, tachonados de diamantes y rubíes 75.000
  28. Panagia de plata con cadena de oro 200
  29. Plata "con cadena de oro y gemas 300
  30. Panagia de plata con gemas 100
  31. Nácar "con cadena de plata 50
  32. Plata "con perlas 150
  33. Plata "25
  34. Cruces "con gemas, 3 450
  35. "", 1 80
  36. "" 75
  37. Nácar "25
  38. Plata "con perlas 180
  39. Una cadena de oro con la Cruz del Padre Superior 100
  40. Pequeños iconos plateados.
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5 diseñadores y arquitectos que aman las antigüedades y las subastas

04 "Septiembre" 2020

Hoy te descubrimos algunos de los interioristas y decoradores que utilizan antigüedades y arte en sus proyectos. ¡Desde Subarna estamos contentos de ver que el panorama actual valora anticuarios y subastas!

Luis Puerta 

Los espacios de este interiorista reflejan a la perfección tanto su buen gusto como el origen de su carrera universitaria, ya que es licenciado en Historia del Arte y antigüedades. 

Cada casa, cada salón y cada habitación tienen una selección perfecta de piezas que se combinan con un ambiente siempre templado y armónico: desde Subarna detectamos una predilección por los estilos Luís XVI, directorio y consulado francés y el gustaviano en el mobiliario, y por la pintura de calidad de los siglos XVIII y XIX. El resultado de dichas combinaciones se aparta siempre de grandes cantidades de obras, primando atmósferas casi monacales, donde es fácil encontrar los puntos de interés en cada estancia. 

Podéis descubrir todos sus proyectos aquí: http://luispuerta.com

Isabel López-Quesada

Era ineludible citar a esta diseñadora: su estilo es camaleónico en sus múltiples proyectos, oscilando desde ambientes naif y provenzales a otros más racionalistas y clásicos. Lo que nos encanta es lo que los une entre ellos: la perfecta coherencia que busca incansablemente entre piezas modernas y de firma con las antigüedades anteriores al siglo XX. Sus estancias además dan la vuelta al mundo en distintos continentes, mostrando interés en el lejano oriente y piezas étnicas excelentemente seleccionadas. De nuevo nos encontramos delante de una profesional que no solo comprende materiales, formas y acabados, también la historia y cultura de ellos.

Disfrutad sus proyectos aquí: http://www.isabellopezquesada.com/

 

Lorenzo Castillo 

Este interiorista demuestra en cada residencia o espacio su savoir-faire como ex-anticuario: entelados franceses, estilos del Luis XV al mejor Napoleón III y arte contemporáneo y old masters son su sello de identidad. Con él hemos vuelto a entender el más es más (aunque a veces recurra a la simplicidad visual): sea cual sea su tipo de proyecto encontraremos cosmos de ricas molduras, acabados donde la pátina es la manda, e iluminaciones que bien nos podrían llevar a la Roma pictórica del siglo XVII. Gracias a este eclecticismo tan personal firmas como Loewe o RoomMate Hotels le han confiado sus espacios.

Descubre sus creaciones aquí: http://www.lorenzocastillo.org/


Michael Smith 

Aunque este maestro de los interiores no es español, durante más de 4 años ha residido en nuestro país, ya que su marido fue embajador de EEUU en Madrid en representación a Obama. ¿Qué podemos decir de su trabajo? su carrera se ha desarrollado principalmente en Los Ángeles y Nueva York y de ahí es donde podemos destacar sus referencias estilísticas: de los apartamentos y penthouses en NY, llenos de  estilos neo y piezas dignas de museo, al estilo colonial y misión tan típico de las haciendas y ranchos de California. 

Es habitual ver en sus proyectos estampillas de Boulle, Jacob o Dugourc hasta la Maison Jansen y Charles, y destacan también los entelados de la casa Züber. Su trayectoria pues se ha revestido siempre de una elegancia temperada y a su misma vez mayestática, llevando a Smith a decorar la Casa Blanca para los Obama: en este proyecto su obra nos recuerda mucho a interioristas como Marc du Plantier o Stéphane Boudin.

Disfruta de sus creaciones en su web: https://www.michaelsmithinc.com/interiors#residential

 Lázaro Rosa-Violán

Último pero no menos importante, este diseñador se autodefine en su web de la siguiente manera:  “Pintor por formación, viajante por convicción y diseñador de interiores por instinto, encuentra inspiración en todas partes”. Esta descripción engloba a la perfección sus muchos skills como creador de espacios únicos: en ellos podemos apreciar un gusto 100% cosmopolita, dónde un mundo increíble de estilos, referencias y piezas de arte se conjugan para resultar en un eclecticismo de lo más personal. Con proyectos en todos los los continentes excepto Oceanía, destaca su preferencia por piezas de origen artesanal, la pintura contemporánea y los ambientes típicamente urbanos.  

Todos sus interiores aquí: http://www.lazarorosaviolan.com/es

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Jean-Baptiste-Pierre Lebrun, subastador en París y primer promotor del Louvre

26 "Agosto" 2020


Conocemos la alocada vida del esposo de la pintora Elisabeth Vigée Lebrun: desde restaurador a subastador, hasta co-fundador del museo del Louvre que conocemos hoy en día. ¡Allá vamos!

Orígenes

Nació en una dinastía de pintores parisinos, con un lejano parentesco con el famoso Charles Le Brun, pintor de Luis XIV (era su sobrino nieto). Se formó en las mejores academias de pintura de París, aunque su carrera como artista fue incipiente y poco prolífica, encontrando el éxito en el comercio de antigüedades (griegas y romanas) y la restauración de pintura holandesa del siglo XVII. 

La fundación de su primera sala

Hacia 1775 arrienda el Hôtel de Lubert, donde tuvo taller y un anticuario donde realizaba exposiciones monográficas de pintura. Justo en esta época se instalan en los áticos la familia Le Sevre-Vigée, padrastro y madre de la célebre Elisabeth Vigée. Ella misma afirmó que el puro hecho de instalarse en esa residencia, perfeccionaría su técnica retratística hasta su punto más álgido: pudo acercarse a la obra de Rembrandt o Rubens, apropiándose la luz y la pincelada llena de pulcritud. 

Retrato de Etienne Vigée, uno de las primeras obras reconocidas de la pintora 


Es en esta época Elisabeth estaba oprimida por su padrastro, ya que se llevaba gran parte de sus beneficios obtenidos por los retratos de encargo (recordemos que las mujeres no podían administrar su dinero por ley). Un poco por quererse liberar, y por la admiración hacia al que consideró su introductor de los grandes maestros, se casa en secreto con Jean Baptiste. Lo que ella nunca sabría en ese momento es que se unía de nuevo a otro verdugo que exprimiría sus ingresos hasta su futuro divorcio. 

Un hecho curioso de este matrimonio fue que ella nunca quiso desprenderse del apellido Vigée, incorporando el Lebrun a posteriori, demostrando una independencia inaudita en ese momento: ¿no creéis que esto también fue un anuncio del principio subversivo de la mujer artista?

Llega la fama y el dinero

A partir de 1778 la simbiosis del matrimonio generaría grandes ingresos a la familia Lebrun, además de una hija. En esa década los buenos negocios con la alta aristocracia y realeza le reportaron a él el cargo de conservador de la colección del riquísimo Duque de Orléans y del Conde de Artois, hermano del Rey Luis XVI y futuro Carlos X de Francia. Por el lado de Elisabeth y su perfeccionada técnica, se le abrieron las puertas de Versailles, convirtiéndose en pintora oficial de cámara de la Reina María Antonieta (quien la haría miembro de la Academia Real de Bellas Artes de Francia). Para ella pintó más de 30 lienzos, sin contar los que aparece con sus hijos.

Retrato de Elisabeth Vigée Lebrun junto a su hija, fechado en 1786 


Un hecho destacado de la entrada de la década de 1780 fue la compra parcial por parte del matrimonio de la colección del difunto gobernador de los Países Bajos Charles Alexandre de Lorraine. La adquisición incluía la mejor pintura flamenca o el mejor mobiliario francés. Gracias a esta buena racha Lebrun, en 1788, compró el céntrico Hôtel y fundó una modernísima sala de estucos neoclásica, donde empezó a realizar subastas de arte y las primeras exposiciones monográficas de antigüedades de pintura flamenca y antigüedades romanas y griegas. 

La Sala Lebrun, inspirada en los atrios romanos. En el centro se realizaban las exposiciones y subastas, y en la parte inferior podemos apreciar la zona residencial del matrimonio (nótese "la chambre a coucher o "la cuisine")


Hasta aquí ¿todo bien, no?. Lo cierto es que no. El matrimonio sufría grandes crisis desde el principio, y como afirmó la artista en su autobiografía, de cada retrato vendido por 12.000 francos ella sólo recibía 6 (sí, 6, no hemos cometido ningún error tipográfico): la voracidad de su marido en los negocios fue a más y más, siendo este un vivo retrato de su ex padrastro. 

Decadencia y revolución

Con la llegada de los tiempos convulsos el mercado del arte empezó a estancarse progresivamente. Las grandes familias vendían en masa sus colecciones o se las llevaban consigo a un futuro incierto en la Europa que se mantenía en el “ancien régime”. Además, debido a los cambios políticos, el matrimonio aún se dividió más: Jean-Baptiste se puso de lado de los revolucionarios (convencido por su gran amigo Jacque Louis David y el Duque de Orléans) y Elisabeth se autoproclamó una convencida monárquica. Debido a ello, cuando la Familia Real fue obligada a dejar Versailles por las Tullerías en 1789, Elisabeth tomó la difícil decisión de dejar París y Francia junto a su hija disfrazada de pastora, dejando atrás su gran fortuna. Después del exilio de su esposa, los negocios del floreciente Lebrun empezaron a zozobrar y en 1791 subastó toda su colección personal (obtenida con dinero de ella). Dicha venta reventó el mercado de pintura flamenca y holandesa, y fue una época perfecta para el oportunista: las crónicas hablan de precios ridículos por lienzos únicos en su calidad, alcanzando la mitad de su precio original. 

Última y mejor oportunidad profesional

A partir de 1793 la Convención decide organizar uno de los proyectos ideados por el ya guillotinado Luis XVI: convertir el Louvre en el museo que conocemos hoy. Para ello un grupo de artistas (autonominados expertos de arte) se ocupó de saquear vilmente los palacios abandonados y sedes aristocráticas. Contrario a ello, Lebrun se quejó enérgicamente contra el ministro girondino Jean-Marie Roland de la Platière. Sería en la caída de este gobierno al cabo de unas semanas, que con la intercesión de David y Robespierre, este hábil comerciante fue elevado a comisario del Louvre. Gracias a dicho cargo, importantes obras como la Sagrada Familia atribuida a Rembrandt y el retrato de Susanna Fourment por Rubens fueron incluidas en las galerías de tan importante centro artístico. Dichas compras fueron altamente criticadas por los directores del museo, debido a su alto coste y a la crisis financiera que se vivía, y a partir de ese momento crearon un presupuesto oficial de adquisiciones, que aún a día de hoy sobrevive. 

Una de las galerías del Louvre en la década de 1800


A pesar de la caída de David y Robespierre en 1795, su ascenso en la jerarquía del museo no paró de aumentar: el gobierno de la época lo nombra comisario-experto del Louvre y es en ese momento que impone la museografía que conocemos a día de hoy: la separación de pintura italiana, francesa, flamenca, holandesa y nórdica. Durante las conquistas realizadas por el Directorio a Holanda, Alemania y Bélgica, Lebrun acuñó también el término de “conquistas artísticas”: palacios y museos eran despojados de sus mejores obras italianas y flamencas en detrimento del nuevo museo parisino y de esta forma, dicha división de departamentos fue en aumento año tras año.

Su poder en tan importante institución terminó en 1800 con Napoleón I de Francia en el poder. Su último buen acto fue sacar de la lista de emigrantes a su mujer, pudiendo ésta volver a su país de origen. Sin éxito, intentó volver al mundo de las subastas de antigüedades y pintura endeudándose más aún: gracias a este fracaso, por fin Elisabeth vio la oportunidad de comprar la mansión parisina y el negocio que tan legítimamente le pertenecía, y gracias a la fortuna que generó en el exilio de Rusia y Alemania, le compró en 1807 al ya arruinado Jean-Baptiste sendas propiedades. Retirado de la vida pública, siguió restaurando pinturas para el Louvre, y fue maestro del pintor Simon Denis, muriendo en 1813 a la edad de 65 años.

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La afición a las Subastas de Antigüedades de los Kennedy y la Casa Blanca

25 "Agosto" 2020


Como es habitual, cuando JFK llegó a la presidencia en 1961, se trasladó a la “first residence” con su esposa Jackie Lee Kennedy. El estado en que encontraron la casa era un verdadero pot-pourri de estilos y épocas. En palabras de la primera dama: “esta casa parece haber sido llenada con tiendas de baratijas y brocantes”. Lo cierto es que esto era debido a los varios incendios y reconstrucciones que sufrió este palacio presidencial, y la temporalidad circunstancial que suponía cada presidencia (con sus sucesivos cambios de gusto). Además, el anterior mandatario, H. Eisenhower, fue verdaderamente negativo para la casa, dónde los interiores fueron repintados y entelados en tonos palo. De nuevo Jackie afirmaria: “this place is the dreary Maison Blanche” (este sitio es la triste Casa Blanca), haciendo referencia a la falta de coherencia de objetos y entelados

El salón familiar en la época de TrumanEl Salón familiar en la época de H. Eisenhower


El salón este a finales del siglo XIX

Llega el cambio

Anteriormente Harry Trumman realizó cambios considerables a la Primera Residencia, pero la enorme cantidad de dinero y esfuerzos se centraría principalmente en re-hacer la estructura de acero y revestirla de seguridad. No sería hasta la creación del “Fine Arts Comittee for the White House” en 1961 que se haría un verdadero esfuerzo y de manera estructurada en recuperar los interiores y sus objetos originales en su estado fundacional de 1807-1812. La idea era recuperar en anticuarios, ventas privadas de particulares, o subastas las piezas que formaron parte de este santuario americano. El financiamiento se realizaría con los fondos del Congreso destinados a las alteraciones habituales de la casa presidencial (50.000$), donaciones de piezas de particulares con exenciones fiscales, y donaciones monetarias con igual beneficios que el anterior. Además dicha residencia pasó a formar parte del Smithsonian Museum, por lo tanto todas las donaciones futuras serían altamente consideradas por el fisco.

¿Quienes fueron los creadores?

El equipo era inmejorable, capitaneado por Henry Francis du Pont, experto en todo lo relacionado con arte y antigüedades en América. Este realizaría todas las valoraciones de objetos, muebles o cuadros, siguiendo un criterio muy purista: las piezas tenían que tener un historial impecable y originado en la Casa. También se crearía el puesto de “the White House curator”, encabezado por Lorraine Waxmann Pierce quien colaboraría estrechamente con el decorador oficial, Henry Parrish II. Lo que la historia revelaría más tarde es que el verdadero artífice (secreto) decorativo sería el interiorista francés Stephane Boudin, uno de los restauradores oficiales del Castillo de Versailles (posible residencia presidencial en esa época en el Grand Trianon): al fin y al cabo la elección oficial de Boudin hubiera generado grandes críticas al ser de origen galo y por eso el apellido Parrish era el que firmaba todas las reformas. 

Jackie observando algunos de los planos originales de la Casa Blanca

Los resultados

Como diría el propio presidente “Jackie se ha ensuciado las manos para conseguir este objetivo”: por ejemplo, varios bustos centenarios fueron encontrados en los lavabos de hombres de la planta baja por ella misma. En otro orden, encontraría en las buhardillas las alfombras de la época de Theodor Roosvelt, o la cubertería de plata y oro de mesa de la presidencia de James Monroe (principios del siglo XIX). Varios Cézanne localizados en la National Gallery (debido a los cambios estilísticos en la Casa Blanca) fueron devueltos a su lugar de origen en varios salones de la Residencia en Washington. Otro cambio icónico fue el emplazamiento de la “resolute desk” en el despacho oval, regalo de la reina Victoria al presidente Rutheford B. Hayes.

 El salón rojo arriba durante el mandato H. Eisenhower y abajo con la reforma de Jackie: se aprecia la reintegración de piezas originales de la fundación de la Casa Blanca.

En términos más generales, toda la planta noble y la primera planta fueron redecoradas en estilo Imperio de época, destacando por ejemplo el salón oval con muebles originales de Bélanger (1820), relojes franceses en ormolu en todas las chimeneas de la casa, o la recuperación de los entelados decimonónicos retirados a principios del siglo XX. De esta forma, la Casa Blanca que conocemos hoy día, con sus retratos originales de Benjamin Franklin o Georges Washington, las impresionantes arañas francesas de cristal de roca, o los papeles originales de la casa Züber son debido a la obra de Jackie.
A partir de las sucesivas presidencias, todas las primeras damas respetaron los parámetros establecidos en los 60, y por lo tanto, los objetos y decoraciones siempre se han basado en la época de 1810-15. Además, hay una supervisión exhaustiva por parte de varios conservadores del Smithsonian, y todo cambio debe ser consultado y estudiado.